31 de Mayo, Día internacional sin Tabaco. Recordemos algunos datos.

¿Eres fumador? Si has respondido afirmativamente, quizás te interese conocer o recordar algunos datos.

El tabaco es una planta que se cultiva porque sus hojas se pueden fumar, masticar o inhalar.

En estas hojas encontramos una sustancia altamente adictiva que es la nicotina que es la responsable de la dependencia que se crea al tabaco. La nicotina es un estimulante que funciona distribuyendo dopamina, una sustancia química cerebral que produce sensación de placer. Existen estudios que sugieren que la nicotina deprime la capacidad del cerebro para experimentar placer a largo plazo. De ahí que los fumadores necesiten mayores dosis de nicotina para experimentar los mismos niveles de satisfacción.

Pero en los cigarrillos, no encontramos únicamente tabaco, diversas investigaciones han identificado más de 4000 elementos químicos en las partículas del humo del tabaco. Está demostrado que, al menos 60 de ellas, tales como el níquel, son cancerígenas.

Todos estos datos los hemos oído muchas veces y resulta fácil encontrar multitud de datos, investigaciones y estudios que se han hecho sobre el tabaquismo tecleando en el ordenador. Entonces, ¿por qué es tan difícil dejar el tabaco y su consumo sigue estando tan presente en la sociedad? La respuesta está en nosotros y en nuestras manos valorar qué es lo que queremos.

Hay que ser honestos con uno mismo, ¿qué te aporta el tabaco? ¿Piensas que te alivia el estrés? Las personas que recurren al cigarro para calmar la ansiedad lo que hacen es condicionar su cerebro a pensar que un cigarro es la solución al problema, pero lamentablemente una vez que se termina de aspirar el humo, la ansiedad vuelve y se intensifica por esa necesidad de fumar otro cigarrillo nuevamente. El único tipo de ansiedad que mejora al fumar, es la que se siente por calmar la adicción a la nicotina y para bajar los niveles de abstinencia.

Dejar de fumar no es fácil. Hay que superar esa dependencia y síndrome de abstinencia, pero hay que pensar en los beneficios que nos puede aportar en el futuro.

Así que teniendo todos los datos, sólo nos queda pensar en qué es lo que realmente queremos y tomar una decisión.