La VITAMINA D conocida también como colecalciferol  reviste particular importancia en los últimos tiempos.

Se requiere para que el tracto intestinal absorba y utilice correctamente el calcio y el fosforo . Es importante para el crecimiento  y el desarrollo normal de los huesos y la dentadura de los niños.

Protege contra la debilidad muscular e interviene en la regulación de la frecuencia cardiaca.

Prevención y el tratamiento de la osteoporosis y la hipocalcemia.

Fortalece la inmunidad.

Se requiere para la función tiroidea y la coagulación normal de la sangre.

La ingesta diaria recomendada varía según el  grupo de edad pero suele ser entre 10-20ug o 400-800UI.

La piel produce Vitamina D al exponerse directamente a la luz solar y la mayoría de las personas cumplen al menos en parte con su requerimiento de Vitamina D de esta forma, pero  es posible que ciertos grupos no obtengan suficiente vitamina D por lo que es recomendable el aporte extra de esta vitamina. Por ejemplo en los siguiente casos:

Los lactantes; pues la leche materna no es rica en este nutriente. Deben recibir un suplemento de 400UI de vitamina D por día.

Los adultos mayores; porque su piel no produce vitamina D al exponerse a la luz solar con la misma eficacia que en su juventud, y sus riñones tienen menor capacidad de convertir la vitamina D a su forma activa.

Las personas de piel oscura, porque su piel tiene menor capacidad de producir vitamina D por el sol.

-Las personas con ciertos trastornos, como la enfermedad de Crohn  o la enfermedad celíaca, que carecen de un control adecuado de las grasas, porque la Vitamina D necesita grasas para su absorción.

-Las personas obesas, porque la grasa de su cuerpo se adhiere a cierta cantidad de vitamina D e impide que esta llegue a la sangre.