¿Qué es el omeprazol?

Pertenece a un grupo de medicamentos denominados “inhibidores de la bomba de protones”. Estos medicamentos actúan reduciendo la cantidad de ácido producida por el estómago.

Este órgano es extremadamente ácido gracias a la secreción de ácido clorhídrico de células parietales presentes en el fondo y cuerpo del estómago. Éstas secretan ácido a través de una estructura llamada bomba de protones, que es la diana del omeprazol. El omeprazol se une a esta estructura y la inactiva.

El omeprazol es capaz de reducir la producción de ácido en un 95%, razón por la cual es el fármaco de elección para tratar
o prevenir problemas estomacales (ardor, reflujo, úlceras…). Pero NO de cualquier forma NI para cualquier problema.

 

¿Para qué NO debemos utilizarlo?

Al tratarse de un fármaco muy eficaz para proteger y tratar el estómago de la acidez, el omeprazol frecuentemente termina siendo prescrito indiscriminadamente o su uso se prolonga mucho más tiempo que el indicado.

Por otro lado, el omeprazol muchas veces se usa de forma incorrecta. Aquí unos ejemplos de cómo NO hay que tomarlo.

1- Para aliviar los dolores de estómago agudos.

Los primeros efectos del omeprazol comienzan alrededor de una hora, pero alcanzan su pico después de 4 días tomandolo todos los días. Por ello, el dolor de estómago o sensación de acidez aislada o de corta duración que se tiene esporádicamente no se resuelve con el omeprazol.

No es un medicamento apropiado para evitar el ardor de estómago tras las comidas o el consumo de alcohol, sí que impide de se forme ácido pero no neutraliza el que se origina con las comidas. Para ello existen otras alternativas (antiácidos como el Almax®, Gaviscon®, Neo Bianacid®, etc.)

2- Como protector gástrico para pacientes que toman múltiples medicamentos

El hecho de ser un paciente polimedicado no significa que se vaya a tener mayor riesgo de tener gastritis, úlceras o cualquier otra enfermedad relacionada con la acidez. El omeprazol no es un antídoto contra los efectos secundarios de otros medicamentos. Sólo tiene sentido si la gastritis o úlcera péptica es uno de los efectos secundarios de otros medicamentos, como por ejemplo los antiinflamatorios.

3- Como protector gástrico cuando se toma un antibiótico

En la farmacia muchas veces nos han pedido el omeprazol cuando se ha recetado un antibiótico porque se piensa que protege de los efectos secundarios comunes gastrointestinales que éste puede producir (por ejemplo diarrea), pero esta creencia es errónea. Los antibióticos atacan a las bacterias, tanto patógenas como las que tenemos en nuestra flora bacteriana. Para que esta destrucción no afecte demasiado, conviene reponer la flora y para ello van bien los probióticos, pero sin olvidarnos de separar las tomas, nunca administrarlos juntos porque el antibiótico inhibe el efectos beneficiosos del probiótico.

Resumiendo, el omeprazol no sirve para evitar los daños que puedan causar los antibióticos.

 

 

 

¿Cómo tomar el omeprazol correctamente?

Se debe tomar entero, en ayunas (media hora o una hora antes del desayuno) con agua o con zumo. Nunca debe tomarse con refrescos, bebidas carbonatadas o con leche, ni tampoco con alimentos; si no la absorción del omeprazol disminuye y por lo tanto es menos efectivo.

Si el paciente no puede tragar cápsulas, se pueden abrir y mezclar con agua el polvo que hay en su interior. Se debe tomar de inmediato y el medicamento no debe ser masticado ni triturado.

En determinadas situaciones su uso prolongado está justificado, pero con frecuencia se utilizan más tiempo del necesario.

La toma de estos medicamentos debe ser supervisada por su médica/o porque un uso prolongado puede generar efectos adversos e, incluso, enmascarar enfermedades graves.

No debe suspenderse el tratamiento hasta que lo indique su médica/o; aunque los síntomas hayan desaparecido. Una suspensión  prematura podría hacer que los síntomas reaparezcan.

Si lleva mucho tiempo tomando alguno de estos medicamentos, es conveniente que consulte con profesionales sanitarios si es el momento de dejar de tomarlos poco a poco.

Si tuviera cualquier duda, no olvide consultarlo con su médica/o o farmaceútica/o.