Los minerales son  sustancias que se obtienen de la dieta y son fundamentales para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Son muchas las funciones:

  • Estructura ósea
  • Buen funcionamiento del sistema cardiovascular
  • Transmisión nerviosa
  • Síntesis de energia
  • Etc.

Existen dos tipos de minerales. Por un lado tenemos los MACROMINERALES. Como su nombre indica, son necesarios en cantidades mayores de 100 mg por día; y los OLIGOELEMENTOS Igual de necesarios pero estas en mucha menor cantidad. Hoy hablaremos de los MACROMINERALES:  Fósforo, magnesio, sodio, potasio y azufre.

Es importante subrayar que el cumplimiento de una dieta alimentaria equilibrada contempla y aporta las cantidades requeridas de estos minerales.

SODIO Y POTASIO

Papel fundamental en la cimpulso nerviosoreación del impulso nervioso.

Por otro lado, el sodio es fundamental en el equilibrio de la presión arterial y el volumen sanguíneo

Recordad! Los diuréticos y los antiinflamatoios orales pueden aumentar la perdida de sodio, y agravar la deshidratación.

MAGNESIO 

Como podeis ver el magnesio participa en  innumerables reacccristales apatitaiones. Destacar que la estructura ósea contienen un 1% de magnesio, y que el deficid de éste mineral hace que el hueso se fracture más fácilmente.

 

AZUFRE

queratina

La encontramos en diferentes aminoácidos del organismo y se almacena especialmente en el pelo, uñas y piel ya que está presente en la queratina presente en estas.

El azufre ha sido utilizada a lo largo de la historia en trastornos dermatológicos como la dermatitis, psoriasis y ezcemas

Los malos habitos alimentarios y el consumo de refrescos y bebidas gaseosas pueden disminuir la absorción de estos minerales, por lo que nuestra mejor recomendación…haz una dieta equilibrada!

FÓSFORO

Es imprescindible para la síntesis de:

  • Fosfolípidos
  • Energía en forma de ATP
  • síntesis de la cadena de ADN
  • Equilibrio ácido-base

Algunos investigadores están preocupados acerca del incremento de las cantidades de fósforo en la dieta, las cuales se atribuyen en gran medida al ácido fosfórico en algunas bebidas gaseosas y el uso creciente de aditivos de fosfato en alimentos procesado